martes, 26 de febrero de 2008

johandri hernandez

Coleópteros
Pueden ser de colores muy variados. Muchos son oscuros; sin embargo, hay otros que tienen colores metálicos que los hacen muy atractivos.
Reino animal

Imágenes
Crisomélido rojo
Coleóptero. Macrodontia americana
Grupo de coleópteros chilenos.- Como ya dijimos, los coleópteros pueden ser de colores muy variados. Muchos son oscuros; sin embargo, hay otros que tienen colores metálicos que los hacen muy atractivos.
Existen al menos 300 mil especies distintas de escarabajos, habitantes de todos los lugares y paisajes imaginables. Desde selvas, bosques, ciudades, praderas, desiertos, hasta lagos, charcas y estanques. Se caracterizan por tener alas delanteras muy duras, denominadas élitros, que ofrecen protección al individuo, y alas posteriores membranosas, que son las que les sirven para volar.
Casi todos los escarabajos vuelan; solo algunos carecen de alas posteriores. Muchos coleópteros son de colores oscuros, pero también hay otros que son muy vistosos, con tonos metálicos muy llamativos. Pueden existir grandes diferencias entre machos y hembras en cuanto a color, tamaño y actitud.
Sentidos
Los principales órganos de los escarabajos se encuentran ubicados en la cabeza, aunque en gran parte de su cuerpo se presentan cerdas (pelos) sensoriales; por ejemplo, en las patas. La vista y el olfato son los sentidos más desarrollados en este Orden de insectos; los olores los perciben a través de las antenas, que poseen muchos receptores sensoriales, aunque también presentan órganos olfativos en otras partes del cuerpo.
¿Cómo buscan pareja?
Durante la época de la reproducción, los escarabajos adultos están muy activos, ya que deben preocuparse de encontrar la pareja perfecta para dejar su descendencia.
Para ubicarla, algunos emiten sonidos, otros olores y otros destellos de luz. Las hembras, por su parte, secretan unas sustancias llamadas feromonas, que atraen a los machos. Durante el cortejo, el macho realiza extraños movimientos con las antenas, como una forma de estimular a la hembra; de ahí en adelante, viene el acoplamiento, donde el macho se sitúa sobre la hembra y la agarra con las patas para sujetarla.
De huevo a imagoDurante su vida, los escarabajos pasan por cuatro etapas (metamorfosis): huevo, larva, pupa, adulto o imago. La duración del ciclo es variable de una especie a otra, pero generalmente la etapa de más duración es la de larva, que incluso puede durar años. En cambio, los adultos viven mucho menos, entre algunas semanas y dos años. Normalmente, los huevos son colocados cerca del alimento de las futuras larvas o incluso dentro de él. Tiempo después nacerá la larva, que rompe con sus mandíbulas la envoltura del huevo.
¿Cómo se defienden?Estos insectos son bastante tramposos, o al menos, saben utilizar bien sus trucos. La mayoría de ellos, al verse amenazados, se quedan quietos y se esconden esperando que pase el peligro. Hay otros que fingen estar muertos, permaneciendo inmóviles. Pero hay algunos que pueden llegar a impresionarnos; se trata de aquellos que son capaces de camuflarse gracias a la capacidad que tienen de cambiar su coloración, confundiéndose con el entorno que los rodea. Otros tienen la posibilidad de secretar un líquido de muy mal sabor y olor, que espanta al enemigo; los miméticos son aquellos que imitan el color y el dibujo de algunos insectos, engañando a los depredadores y salvándose así del peligro.
Clasificación de los coleópteros
Adéfagos: escarabajos depredadores.
Polífagos: todo el resto
Clasificación por lo que comen
Carnívoros: se alimentan de otros insectos, gusanos y moluscos.
Herbívoros: se alimentan de vegetales, pudiendo causar grandes estragos en los cultivos. Como una especialización dentro de éstos, se encuentran los xilófagos, especialistas en madera: los juveniles o larvas roen el interior de los árboles y también las maderas elaboradas.

miércoles, 20 de febrero de 2008

insectos vs hombre


Transmisores de Enfermedades
Dos siglos atrás, ni médicos ni entomólogos imaginaban vínculo alguno entre insectos y enfermedades. Hoy se conocen centenares de afecciones, tanto del hombre como de los animales, difundidas por los insectos.
El paludismo o malaria es el ejemplo clásico. La enfermedad era conocida desde la antigüedad, lo mismo que su relación con los terrenos bajos y pantanosos. ¿Qué se suponía? Que el aire contaminado o miasma que por la noche se levantaba de los pantanos causaba la fiebre y los temblores característicos. Recién en 1882 alguien sugirió que el paludismo era transmitido por mosquitos, pero no le creyeron. Década y media después, se pudo comprobar.
Un mosquito, el famoso Anopheles, era quien transportaba los parásitos de la malaria. Excluyendo guerras y accidentes, se calcula que la malaria (y por tanto, su mosquito) ha sido responsable de la mitad de las muertes humanas desde la Prehistoria.
La famosa peste bubónica –cuyas apariciones diezmaron repetidamente a Europa- se relacionaba con las ratas, pero ahora se sabe que se trataba en realidad de la pulga Xenopsylla cheopis que sí infesta a las ratas.
La enfermedad del sueño, característica de África Central y antiguamente conocida como “el letargo negro” es transmitida por dos especies de moscas conocidas como tse tse.
La vinchuca, una chinche de gran tamaño, no se limita a provocar dolorosas picaduras. El parásito que ocasiona el Mal de Chagas-Mazza, una enfermedad silenciosa y luego crónica que afecta a zonas pobres de América Latina, es transmitido por este temible insecto. ¿De qué modo? La vinchuca defeca mientras come, dejando sus excrementos sobre la piel de la persona picada. Como la saliva de la vinchuca produce ardor, la persona se rasca, lacerando la piel y permitiendo así que el parásito penetre.
Sin ir más lejos, la mosca doméstica, aunque no es chupadora de sangre, lleva bacterias en sus patas, porque también se nutre de excrementos. Cuando luego se posa sobre alimentos humanos, puede transmitir disentería y otros desórdenes digestivos.

domingo, 17 de febrero de 2008

LA METAMORFOSIS

Los insectos se reproducen con mucha facilidad. Puede ser de dos maneras, algunos son ovíparos, es decir, se reproducen por huevos. Otros son ovovivíparos, que suena casi igual, pero que es distinto: el huevo se queda dentro del cuerpo de la hembra hasta que el insecto se desarrolla por completo. El número de huevos que puede poner un insecto es variable. Una mosca común, por ejemplo, llega a poner hasta novecientos.

Lo más asombroso de los insectos es el proceso de cambios que experimentan en su crecimiento: la metamorfosis
Ésta puede tardar días, e inclusive años en algunas especies. En general se desarrolla así: del huevecillo (1) nace una larva (2) de gran apetito. Con el tiempo, la larva va cambiando sucesivamente de piel, hasta que comienza a segregar un hilito con el que se envuelve y se adhiere a las hojas formando su capullo (3). Por fin, el insecto sale de su "escondite" transformado en ninfa, generalmente con alas. Ya en la última fase de la metamorfosis, la ninfa se convierte en adulto (4) al tomar las características de su especie.

Hay tres tipos de metamorfosis, según los cambios que sufre un insecto: directa, gradual y completa:

En la directa la larva nacida del huevecillo es muy semejante a lo que será el insecto adulto. Lo único que cambia en su desarrollo es la piel. En el caso de la metamorfosis gradual el cambio más importante sobreviene después de pasar por el estado de ninfa; las libélulas, por ejemplo, cuando son ninfas todavía no tienen alas pues las adquieren en su estado adulto. Y la metamorfosis completa es aquélla por la cual el insecto cambia todos sus órganos y su aspecto, como ocurre con las mariposas y los escarabajos; así, de una insignificante larva que se pasea por una hojas, puede surgir una mariposa llena de colores. Publicado por JESUS CALDERA. C.I 17.912.376